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Proceso

Cómo trabajo

De la primera conversación a la web publicada. Sin etapas escondidas ni sorpresas en el medio: cada paso tiene un entregable y sabés siempre en cuál estás.

Antes de empezar

No necesitás llegar con el proyecto resuelto. Estas tres cosas son las que hacen falta para arrancar con el pie derecho.

Fotos reales
De tu local, tus trabajos o tus productos. Una foto propia vale más que cualquier imagen de banco, y además es lo que hace que tu web no se parezca a las demás.
Tus servicios, sin ordenar
No hace falta que llegues con la lista prolija. Alcanza con que me cuentes qué hacés y a quién se lo hacés; el orden y la redacción salen de la conversación.
Cómo te contactan hoy
Si te escriben por WhatsApp, si llaman, si van al local. De eso depende que el sitio empuje la consulta al canal donde realmente atendés.

Las cinco etapas

  1. 01

    Conversamos

    Una charla sobre tu negocio, no sobre tecnología. Cómo te llegan los clientes hoy, qué te está costando y qué te gustaría que pase. De acá sale el diagnóstico, no la propuesta.

    Entregable: Diagnóstico y dirección del proyecto

  2. 02

    Recibís la propuesta por escrito

    Alcance cerrado, qué incluye, qué no incluye y el precio. La leés tranquilo y decidís. No hay seña antes de que estés de acuerdo con lo que dice el papel.

    Entregable: Documento con alcance y precio

  3. 03

    Construimos con avances a la vista

    No desaparecemos hasta la entrega. Ves la web tomando forma, y las revisiones se hacen sobre algo concreto que ya podés mirar en el celular, no sobre una descripción.

    Entregable: Avances navegables y revisiones

  4. 04

    Publicamos

    El dominio, el correo y el sitio quedan a tu nombre y en tus cuentas. Se prueba en celular y en escritorio antes de mandar a nadie a mirarlo.

    Entregable: Sitio en producción a tu nombre

  5. 05

    Te enseño a administrarla

    Cómo se edita un texto, se cambia un precio o se sube una foto. Si preferís que la maneje yo, también se puede, pero es tu decisión y la tomás con la información a la vista.

    Entregable: Capacitación y accesos

Qué aporta cada lado

Un proyecto sale bien cuando está claro quién hace qué. Esto no es una formalidad: es lo que evita que se frene a mitad de camino.

Tu parte

  • Contar cómo trabaja tu negocio hoy
  • Las fotos, los servicios y los canales de contacto
  • Una mirada sobre los avances cuando toca
  • Decidir cuando hay dos caminos posibles

Mi parte

  • Traducir lo que contás en alcance concreto
  • El diseño, el desarrollo y las integraciones
  • Las preguntas incómodas: qué no hace falta construir
  • La publicación, los accesos y la capacitación

Después de publicar

El dominio sigue siendo tuyo

El sitio se publica en tu dominio y con tu cuenta. No quedás atado a mí para que tu web siga existiendo.

Los ajustes chicos no son un proyecto nuevo

Un texto, un precio, una foto: se resuelve. Una sección nueva o una integración: eso es una etapa aparte, y se cotiza como tal.

El código también es tu respaldo

Si el día de mañana trabajás con otra persona, el sitio se transfiere. No hay piezas atadas a mi cuenta para retenerte.

Dudas sobre el proceso

¿Cómo empieza un proyecto?

Con una conversación sobre tu negocio: qué hacés, cómo te llegan los clientes hoy y qué querés mejorar. De ahí sale una propuesta por escrito con el alcance y el precio, que podés aceptar o dejar pasar sin compromiso.

¿Qué necesitás de mi parte para arrancar?

Fotos de tu negocio o de tus trabajos, la lista de tus servicios y tus formas de contacto. Los textos los ordenamos juntos: no hace falta que llegues con todo escrito.

¿Qué pasa si cambia el alcance a mitad de camino?

Se conversa y se ajusta por escrito antes de construir. El alcance cerrado existe para que ninguno de los dos se lleve una sorpresa, no para encerrarnos.

¿Cuántas revisiones incluye?

Las revisiones se hacen durante el proceso, sobre avances concretos y no sobre un documento. Revisar algo que ya se ve es mucho más útil que discutir una descripción.

¿Qué pasa cuando la web se publica?

Te explico cómo se administra y cómo se edita el contenido. El dominio y el acceso quedan a tu nombre, así que no dependés de mí para que el sitio siga existiendo.

¿Puedo pedirte cambios después de la entrega?

Sí. Si es un ajuste chico, se resuelve. Si es una etapa nueva, se cotiza aparte. La diferencia entre las dos cosas se aclara antes de empezar, no después.

Si te quedó claro el proceso, el siguiente paso es contarme tu caso.